Matar la humanidad que hay en vos

                             ¿Dios ha muerto? ahora matemos la humanidad”

Aquel inocente titulo, caratula que se nos otorga cuando nacemos, cae con un peso lapidario en el resto de nuestras vidas y de las de lxs que nos rodean. Es que nacimos de una madre y un padre humanxs, toda una familia humana, toda una sociedad humana, toda una especie humana. No me estoy refiriendo al hecho obvio de que pertenecemos a determinada especie.
Hablo de una ideología, la humana, es una limitación en torno a lo que podemos y debemos ser, y que tan amplia será nuestra visión del mundo.
La palabra humano proviene del latín “humus” que significa tierra, y el sufijo “anus” indica procedencia de algo, en algunas culturas se creía que el/la primer humanx fue hechx de arcilla, por ello se le colocó ese nombre, “humanx, homo sapiens que proviene de la tierra”
¿Que arrastra en si este concepto? ¿Es solo una definición de la especie?
A lo largo de la historia, particularmente de la DICTADURA de lxs homo sapiens, el significado de HUMANX se fue reconstruyendo y resignificando, ya no significaba esa definición en torno a una creencia fantástica de los orígenes de estxs.  Se instauro como emblema de una nueva era, una era dominada por estos individuos con el titulo de humanxs, lxs cuales crean y aceptan privilegios para lxs de su misma especie, pisoteando a las otras especies, y el hábitat en el que viven.
La humanidad a medida que fue evolucionando ha des-aprendido a estar en equilibrio con su entorno, a diferencia del resto de lxs animales. Ha destruido como nadie la biosfera, ha contaminado la que también es su casa.
A medida que la humanidad ha sido consiente del “poder” que poseía, (refiriéndonos a un raciocino muy desarrollado en relación a otras especies) su participación en la sucesión de interrelaciones que forma a la biosfera, se ha destinado a romper equilibrios*.
El poseer poder o creer tenerlo, como ya sabemos, lleva a lxs individuos o grupos a comportamientos realmente nefastos e injustos. Lo vemos con cualquier persona que por una razón u otra posee más poder o autoridad que otrxs individuxs, su conducta será asquerosa, y este poder convertirá a quien lo posee en alguien pedante, injustx y soberbix, tratando de imponer ese poder sobre otrxs, para poder marcar esa diferencia existente y hacer válido ese poder. La humanidad se ha sentido

poderosa cuando fue asimilando esa diferencia  que tiene con el resto de lxs animales. Pero este poder se extiende mas allá del dominio hacia otras especies, se dirigió hacia lxs de su misma especie, generando mecanismos complejos y terroríficos que llevan al esclavismo y sometimiento, como lo son las civilizaciones complejas, industrialización, capitalismo, que con sutiles (o no tanto) formas, hace que lxs individuos que esclaviza, busquen su esclavitud de forma voluntaria.
“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.”
Génesis, la biblia

“La humanidad decidió separarse del resto de lxs animales y empezó a ser humana”
El dios del cielo se ha dejado de lado y ha nacido un nuevo dios, “la humanidad misma”.
El antropocentrismo como doctrina que sitúa a al ser humana como medida de todas las cosas, y en el de la ética defiende que los intereses de las seres humanas son aquellos que debe recibir atención “moral” por encima de cualquier otra cosa. Así la naturaleza humana, su condición y su bienestar –entendidos como distintos y peculiares en relación a otros seres vivos– serían los únicos principios de juicio según los que realmente deberían evaluarse las demás seres y en general la organización del mundo en su conjunto.
La mirada antropocéntrica claramente se desentiende de algo tan básico como lo es un equilibrio natural, para explicar en pocas palabras este equilibrio, imaginemos que una mariposa necesita de determinada flor con determinado polen para poder polinizar otras

plantas de la misma especie pero de otro sexo, esta mariposa tiene como alimento principal, determinadas flores, las cuales, la humanidad con la construcción de las ciudades, ha devastado. El resultado es la extinción de esta mariposa, sin esta, no hay más flores de aquella especie, sin esa mariposa, determinados depredadores de esta no tiene su alimento y así sucesivamente.  (Hoy sucede algo similar con las abejas) Ver el cosmos desde un punto determinado y estático, valorando solo los intereses de un grupo de individuos, lleva a este tipo de desequilibrios, no puede existir un equilibrio desde este tipo de perspectivas.
La lógica humana es una lógica parasitaria, como cree ser el centro de todo, cree que todo esta a su disposición, entonces, todo lo parasita, a un punto tan extremo que mercantiliza algo que no le pertenece, como  la vida de otros seres, lo cual es un hecho bastante absurdo, deplorable y simbólico para considerar.
Vivimos en la hegemonía de la humanidad, una tiranía, donde se secuestran, violan, torturan, mercantilizan y explotan individuos que padecen a esta (predominantemente de otras especies)
En este texto se esta centrando la perspectiva antropocéntrica del rotulo humano, pero no podemos olvidar las perspectivas condicionadas en torno a lxs mismxs individuos de esta especie.
La influencia que tiene esta ideología en nosotras mismas,  participa en todo el análisis que podamos hacer de cualquier cosa, será desde una perspectiva humana, será justamente desde la óptica del ojo humanx, con toda la carga cultural que conlleva, algo similar a como piensa una situación  una/un religiosx. Todo lo piensa desde el teocentrismo, desde una moral en particular, que limitara y condicionara su pensamiento y razonamiento, a una realidad poco objetiva, y racional.

La carga cultural que tiene el rotulo “humano”, nos limita el pensamiento, nos encarcela en una lógica moral y ética humana, teniendo un existir desequilibrado con nuestra casa y con nuestrxs vecinxs, y dentro de este desequilibrio a su vez somos la tiranía, el dolor, lo que cualquier animal no quiere, lo contrario al bienestar.
Para lograr nuestra libertad, y tener un vivir justo con nuestrxs vecinxs de este hogar en el que vivimos, es fundamental negar a la humanidad como tal, como ideología, como imposición, y pensarnos y posicionarnos desde otros lugares,  porque la hegemonía de la humanidad funciona principalmente con las otras especies, pero también con nosotrxs mismxs, como cuando nos rotulan de mujer/ hombre y vivimos y vemos desde la óptica de femenino o masculino.
Hemos visto como a través de los tiempos fueron limitadas las ideas, por condicionamientos paradigmáticos temporales. En el siglo pasado era irrisorio cuestionar el esclavismo de negrxs, la participación de la hembra en algunos aspectos de la sociedad. Incluso dentro de las ideas contestatarias, en línea general, eran impensables determinadas cosas que hoy no lo son, todo esto por pensar desde la lógica de las sociedades humanas, y desde su progreso o estancamiento moral.
Negando la humanidad podremos crear una identidad propia sin limitaciones, infinita y partiendo desde la premisa de una ética pensada desde la caótica armonía y desde la equidad.  Así que ¡adelante! matá la humanidad que hay en vos.

“Abandonemos todo modelo y evaluemos nuestras posibilidades”

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